MANEJO DURANTE EL PERÍODO DE GESTACIÓN

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Dr. WILLIAM CESPED M. Médico Veterinario (MS) Gerente Técnico Vet-Point www.vetpoint.cl

En los rebaños dedicados a la crianza de caprinos, luego de la etapa de encaste o inseminación artificial, se desarrolla el período de gestación el cual se caracteriza por ser una etapa crítica dentro del ciclo productivo anual, especialmente en los planteles lecheros comerciales y los criaderos que venden animales vivos que posteriormente son destinados a mejorar la genética de otros rebaños.
El período de gestación en las cabras tiene una duración aproximada de 150 días, con un rango de variación de entre 147 a 155 días. En condiciones normales, la gestación concluye con la parición de una o más crías vivas y vigorosas, capaces de alimentarse y sobrevivir bajo diferentes condiciones de crianza y/o sistemas productivos.
Uno de los aspectos más importantes a considerar en el manejo de las cabras gestantes es el nutricional, debido a que los requerimientos nutritivos durante esta etapa son críticos para mantener la gestación y favorecer el desarrollo de uno o más fetos y de la glándula mamaria, asegurando de esta forma la parición y el inicio de la lactancia.
En términos generales, la capacidad de consumo de alimentos de las cabras gestantes aumenta en forma gradual desde 1 a 1,2 kgs de materia seca/día al inicio de la gestación y hasta unos 1,7 a 2 kgs de materia seca/día en el último tercio de gestación.
Por otro lado, los requerimientos de los diferentes nutrientes van en aumento con el avance de la gestación y especialmente en hembras multíparas, de mayor peso vivo y melliceras.

Nutrientes Inicio gestación
Final de gestación
(Requerimientos adicionales)
NDT (gr/día) 600 + 350 a 450
Energía digestible (Mcal) 2,68 + 1 a 1,5
Energía metabolizable (Mcal) 2,19 + 1 a 1,5
Energía neta (Mcal) 1,2 – 1,3 + 0,6 a 0,8
Proteína total (gr) 85 – 88 + 82 a 140
Calcio (gr) 3 – 4 + 2 a 6
Fósforo (gr) 2 – 3 + 1 a 2

Hacia finales de la gestación y durante el preparto se registra un aumento significativo de los requerimientos nutritivos, proceso relacionado principalmente con el crecimiento exponencial del feto y el desarrollo de la ubre. Por esta razón, se debe proveer un nivel ascendente de alimentación a las hembras gestantes durante las últimas 6 semanas antes del parto, ya que una subnutrición durante este período predispone al nacimiento prematuro de cabritos pequeños, con menor vitalidad y altamente sensibles a las condiciones climáticas desfavorables tales como las bajas temperaturas, con lo cual su sobrevivencia se verá comprometida al no ser capaces de alimentarse por sí mismos.

GEST

Desde el punto de vista de la fisiología reproductiva, otro aspecto importante que se debe tener en cuenta, es la alta dependencia de la funcionalidad del cuerpo lúteo para mantener la gestación en las cabras. Por esta razón, ante condiciones de stress nutricional, se pueden presentar abortos espontáneos tardíos debido a un cuadro de hipoglicemia persistente en la hembra y en el feto, activándose el eje hipotálamo-hipofisiario fetal y la consecuente alteración del funcionamiento endocrino placentario. La prostaglandina liberada por la placenta induce la regresión del cuerpo lúteo, con la consiguiente eliminación de uno o más fetos, cuadro que se presenta recurrentemente luego de fallas en el manejo alimenticio de las hembras gestantes.

Estrategias de manejo

Durante la gestación se debe monitorear el estado nutricional o condición corporal de las hembras gestantes, realizando los ajustes necesarios en el programa de manejo alimenticio y con el objetivo de asegurar la más alta tasa de parición en el rebaño.

El período de acumulación de reservas corporales debe ser antes del último tercio de gestación. En el último tercio de gestación se debe mejorar la capacidad de consumo de alimentos por parte de las hembras gestantes, suministrando forrajes de alta calidad y priorizando el consumo total por sobre el balance de energía de la ración.

Durante el último mes de gestación comienza el período de transición de las cabras desde una condición de preñadas y no lactantes (secas) hacia la condición de no preñadas y lactantes, luego del parto. En el último mes de preñez se debe comenzar a suministrar en forma gradual una fracción de los alimentos concentrados que se utilizarán en la alimentación de las hembras lactantes, partiendo con unos 200 grs/día en la primera semana de acostumbramiento y llegando hasta un máximo de 600 grs./día totales. Éstos pueden ser granos, cereales, alimentos comerciales para cabras gestantes, subproductos agroindustriales.

Recomendaciones de manejo para el período de gestación:

– Identificar a todas las hembras preñadas del rebaño.
– Idealmente agruparlas de acuerdo a su edad (cabrillas y cabras adultas) y a la existencia de gestaciones únicas o múltiples (melliceras).
– En rebaños basados en el pastoreo se recomienda reservar uno o más potreros con forraje de buena calidad, para la alimentación de las cabras en el último período de gestación.
– Adicionalmente, en el último tercio de gestación y en las hembras de mayor edad, mayor peso y/o melliceras se recomienda suplementar con algún tipo de insumo alimenticio que aporte un mayor nivel de energía, para reducir el riesgo de stress nutricional y la posibilidad de abortos y/o cuadros de toxemia de la preñez (Cetosis).
– Asegurar el suministro permanente de agua de bebida limpia, fresca y ad libitum.
– Mantener al día el programa sanitario que incluye vacunaciones y dosificación de antiparasitarios.
– Supervisar en forma rutinaria y permanente el grupo de hembras preñadas, observando su comportamiento, el consumo de agua y alimentos, además de la ocurrencia de novedades.
– Proveer un ambiente confortable, limpio, seco y bajo resguardo de condiciones ambientales adversas durante el período de preparto (un mes previo al inicio de las pariciones).

El buen cuidado de las hembras durante la preñez, proveerá crías sanas, vigorosas, de buen desarrollo y que se adaptarán bien a las condiciones del ambiente. Esta descendencia es un patrimonio genético que se incorpora como reemplazo al sistema productivo, o para aumentar el rebaño, o para venderlas según sea la realidad de cada explotación.

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