LA EDUCACIÓN POR EL PLANETA TIERRA

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Grupo Terreduca®

A través de la historia, cada país ha empleado herramientas para modelar a su población de acuerdo a las expectativas (agenda estratégica) que de ellos se desea como futuro ciudadanos. Hoy en día esa herramienta es la educación.
Guerreros Espartanos
Quién no ha escuchado de los casi mitológicos guerreros espartanos del imperio griego, por ejemplo. Civilización en la que los niños eran obligados a dejar sus hogares para vivir en grupo y comenzar un duro entrenamiento militar que terminaba a los 20 años. Esparta tenía un sistema social y una constitución centrada en la formación y en la excelencia militar en desmedro de saber escribir o leer, puesto que el objetivo principal del gobierno era formar ciudadanos obedientes y valientes guerreros que estuvieran dispuestos a poner el bien común por encima del de ellos mismos. El propósito final era la expansión del imperio mediante la búsqueda y conquista de otros territorios.
Capacidad de carga
Hoy en día (gracias a la revolución industrial del siglo XIX) hemos alcanzado los 7.5 billones de personas esparcidas por todo el planeta, todos bastante bien organizados, conectados y globalizados. Pero la mala noticia es que la tierra tiene una capacidad de carga estimada de 10 billones de personas que sería alcanzada el 2056, según datos de la ONU.
A esto debemos sumar que la calidad de vida actual de las personas, está asociada además, a la producción de grandes cantidades de basura (plástico) y contaminantes que sofocan nuestras ciudades y la vida que nos rodea. Por ejemplo, según Greenpeace Chile, en 2017 Chile lidera en toda Sudamérica en generación de residuos con 456 kilos de basura per cápita al año, que se traducen en 21.000 toneladas de basura al día y cercano a los 8 millones de toneladas por año a lo largo de todo el territorio nacional.
Temas como gases de efecto invernadero, producto de las diferentes actividades económicas que se desarrollan; calentamiento global (0,8°C en 137 años v/s 5°C en 5000 años según Nasa); derretimiento de hielos de las montañas, glaciares y casquetes polares; aumento del nivel del mar (cercano a 20 cm en los últimos 100 años) y; algunas consecuencias inmediatas están tomando fuerte protagonismo en las políticas y toma de decisiones de los gobiernos actuales como por ejemplo, inundaciones, sequías, escases de agua dulce y energía eléctrica, aparición de enfermedades, desincronización de las cadenas alimenticias (por ejemplo floración y polinización), cambio de los ecosistemas (entre 200 – 2000 especies se extinguen cada año).

Naturaleza humana.
Curioso es que aun cuando la naturaleza nos remece, como lo ocurrido con las recientes inundaciones de La Serena y Coquimbo, todos parecemos conmovernos y empatizar con la problemática medio ambiental. Pero luego de un tiempo, volvemos a nuestras vidas, y todas las buenas intenciones son reemplazadas por la rutina y tribulaciones personales. Esto no es de extrañarse, debido a que existe una necesidad inherente en el ser humano de velar por el bienestar propio. Esto sumado a que nuestra sociedad actual ha sido modelada y basada en un sistema económico que se caracteriza por el desarrollo del éxito personal e individual (inequitativa), y en ningún caso del bien común (estratificada).
Física cuántica.
“Aquello que no esté sujeto a causas ni condiciones, no existe” Buda.
Sumando y restando, el ritmo de crecimiento de la población humana, el ritmo de consumo de los recursos, la poca austeridad, la taza de contaminación y el individualismo nos hacen un flaco favor. “Toda causa tiene un efecto” y ahora debemos hacernos cargo, comenzando primero por un cambio de mentalidad y una voluntad extraordinaria para la búsqueda del bien de todos como especie. Mientras no contemos con la tecnología y el conocimiento científico para extender nuestra estadía en la tierra o para colonizar otro planeta, debemos aprender a cuidar lo que tenemos y a vivir de una manera más sustentable.
“No debemos seguir ignorando la inequidad, porque si bien tenemos los medios para destruir nuestro mundo, no podemos escapar de este” (Stephen Hawking, 2016).
¿Tendencia a la remediación?
Existen algunos atisbos de voluntad entre países de encontrar soluciones más reales y efectivas a la problemática medio ambiental. El último acuerdo de Paris firmado el 2016, en el que 195 países (entre ellos Chile y masivos productores de gases efecto invernadero como China y USA) se comprometieron a bajar sus emisiones de carbono para prevenir el aumento de la temperatura de la tierra y buscar la seguridad alimentaria mundial, es un hito importante debido a que con este además se podría poner término a la era de los combustibles fósiles. Sin embargo, los acontecimientos ocurridos recientemente como el Brexit del Reino Unido (salida de la Unión Europea) y la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, nos dejan la gran interrogante sobre si vamos en la dirección correcta.
Afortunadamente contamos con Fondos, Programas y Agencias de la ONU (PNUD, PNUMA, UNESCO, FAO, UNICEF, OMS, BANCO MUNDIAL, entre muchos otros) que trabajan desde hace más de 70 años en conjunto con los gobiernos en la búsqueda de soluciones y adopción de medidas en relación con casi todas los asuntos que interesan a la humanidad como es el desarrollo sostenible, económico, salud, alimentación y educación.
Así por ejemplo, ya en 1978, en la conferencia de educación ambiental de Tibilisi, organizada por la UNESCO, se habla de la educación ambiental como una herramienta crucial para enfrentar los problemas ambientales.
La Educación Ambiental
La formación de ciudadanos conscientes y responsables capaces de trabajar en conjunto por la protección y mejora del medio ambiente local es la base para la ayuda efectiva en la solución de las grandes problemáticas que nos afectan. Antiguamente los niños eran educados para la guerra porque los intereses eran las colonias (en base a la explotación de los recursos naturales). En cambio en la actualidad, la sobreexplotación de los bosques, la agricultura intensiva, el cambio de uso de suelo, el deterioro de los recursos hídricos, entre otros, nos obligan a educar a nuestros niños y población en general en pos de la protección y manejo sustentable de los recursos naturales, por el bien de la comunidad y porque nuestra supervivencia depende de ello.
¬¿Quiénes somos?
Somos una empresa de la IX región de la Araucanía creada en 2016 con el propósito de ofrecer servicios de educación ambiental a la comunidad. Somos pioneros en la oferta de servicios de educación ambiental abiertos a las necesidades sociales actuales. Terreduca® está conformada por un equipo interdisciplinario de profesionales del área medio ambiente, educación y prevención de riesgo con más de 15 años de experiencia. Generamos vinculación y trabajamos con (y para) empresas y organizaciones del sector público y privado, asociaciones, comunidades, municipios, establecimientos educacionales y centros con el fin de aunar esfuerzos y generar empleo en la región de La Araucanía.
Misión
Consultora Terreduca® Ltda entrega servicios de consultoría en Educación Ambiental y Medio ambiente bajo el prisma del desarrollo sostenible, impartiendo prácticas ambientalmente amigables, socialmente responsables y económicamente viables, en un contexto ético.
Servicios
Desarrollamos Proyectos, Programas, Capacitaciones, Seminarios, Talleres, Charlas, entorno a Buenas Prácticas Sostenibles (manejo de residuos, huertos urbanos y comunitarios, jardines y Landscaping), Certificación Ambiental (Auditorias), Responsabilidad Cívica (Normativas y bien común), Sensibilización Ambiental (Ecología y cuidado de los recursos naturales), Prevención de Riesgo (Normas de seguridad) y Actividades Outdoor (Senderismo y Cartografía, Reconocimiento, Interpretación, Prevención de incendios, Percepción sensorial).
Contacto
Para mayor información favor escribir a informaciones@terreduca.cl o visitar el sitio web www.terreduca.cl.

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