Entrevista a Michel Junod

Michel Junod. Gerente de Aproleche.

Al cierre de la edición de marzo el comentario obligado fue el anuncio de la baja del precio de la leche por parte de Prolesur, se ha estimado entre 16 y 20 pesos por litro. Es comprensible el malestar para cualquier bolsillo que ve restado a fin de mes una una cantidad de dinero en forma arbitraria y unilateral.

La verdad es que por donde se mire, la situación es muy delicada y determinante por cuanto según estudios serio realizados por organismos gremiales del sector, la cifra entre 16 y 20 pesos, era el margen que le estaba quedando de utilidad a los productores. Es decir, después de la seria sequía combinada con la baja de los precios del 2014-2015, escenario que eliminó a una vasta cantidad de lecheros del negocio y que los que se salvaron gracias a créditos bancarios o reservas propias exportando vaquillas, por ejemplo, justo cuando empezaban a enderezar la quilla del buque a maltraer, aparece un nuevo frente tormentoso, que es una estocada al riñón de esos gladiadores que cada día son responsables de mover la economía de las regiones ganaderas del sur del país.
“Si se llegara a bajar el precio de la leche en un promedio de 15 pesos en la Región de Los Lagos, año calendario, significa que hay que multiplicar los $15 por 1000 millones de litros, son 15 mil millones que desaparecen de la economía regional”, afirma con énfasis Michel Junod y agrega que “esos son muchos proyectos de inversión que no se harán”.
Frente a los sistemas productivos, los sistemas pastoriles que tienen producción permanente son los más afectados, porque tienen menor margen que las lecherías estacionales.
Profundiza Michel, indicando que si bien las lecherías estacionales tienen mayor margen, en general producen menos leche por hectárea. Por el contrario, las permanentes producen más litros por hectárea, pero con márgenes más discretos. Esto porque quien produce todo el año, debe importar más alimento al campo y eso explica los litros y los mayores costos. Y como la mayoría de los productores de la región son permanentes, podemos afirmar que el daño sería muy generalizado. Los productores saben que en invierno los costos llegan a superar los $300 por litro, y eso se compensa con la producción más barata de primavera-verano. Por lo tanto, la baja golpea mucho más fuerte al productor que hace el esfuerzo de producir todo el año.
indica Junod.
Hay que pensar que hoy se están inseminando vacas para que paran en 9 meses más, para empezar un ciclo de lactancia. Entonces ¿qué se pregunta el productor? Debe preguntarse, ¿insemino? ¿Insemino menos? ¿Dejo de inseminar? ¿Insemino con toros de carne? Y cómo de la industria, ni de ninguna parte viene una señal clara, cada productor empieza a tomar decisiones según el ánimo del día, porque no hay certeza de nada, afirma.
Es claro que debería ser la industria quien dé una señal clara que permita planificar, tal cual se hace en Nueva Zelandia, donde hay un mensaje transparente de parte de la cooperativa Fonterra, algo así como “ustedes deben proyectarse para crecer, mientras nosotros (la cooperativa) los apoyamos en todo orden de cosas, asesorías técnicas, financieras y de gestión comercial, administrativa. Y le entregan asesorías agronómicas, veterinarias, de inseminación”. Entonces el productor neozelandés se dedica a producir y trabajar en lo que sabe hacer y en lo que le gusta. Y no anda en la ciudad de ventanilla en ventanilla haciendo gestiones y eso no está cuantificado en el precio que se le paga al productor neozelandés. ¿Cuánto dinero cuesta todo eso? Es un gran apoyo por parte de la cooperativa. Y eso no está escrito y no está incorporado a los costos del productor.
Según nuestra información, e incluyendo los factores antes mencionados, el precio más alto pagado en el mundo por el litro de leche, lo tiene Nueva Zelandia.

Acciones gremiales
Y frente a este escenario ¿Qué está haciendo la asociación gremial?
Bueno, estamos trabajando en vario frentes, indica Junod, con la finalidad de ayudar a los productores.

  • La primera línea de acción, es seguir fortaleciendo la asociatividad para que puedan resolver los problemas. La idea es fortalecer los grupos comerciales y entregarles las herramientas que sean necesarias para que puedan mejorar su capacidad negociadora, proyectarlos en la búsqueda de nuevos mercados y soñar con una integración vertical en un mediano plazo.
    Esto puede ser a través de la formación de una cooperativa, de una planta de proceso, la asociación con otras plantas. La idea es que puedan vislumbrar un futuro donde puedan vender su leche, que sueñen un futuro asociado. Cuando el productor se hace parte de algo más grande, siente una satisfacción de participar en un equipo ganador. Este sueño es parte de una motivación, porque saben que juntos, son mucho más.
  • El otro punto en que están trabajando es conseguir un sello de origen, porque han detectado en el extranjero, que sí les interesa nuestra leche, en su categoría, nivel de producción, calidad sanitaria, vacas que comen directamente de la pradera, que beben aguas limpias, sin contaminantes, que en general se cumple con las buenas prácticas. Por eso es importante el sello de origen, para ponerlo en los productos que queremos elaborar.
  • Y el tercer punto que es crear nuevos productos, junto a la investigación de mercado, para buscar mercado, compradores. Así podemos pensar en establecer una plataforma comercial, donde los productores puedan ofrecer sus productos.
    Junto a todo esto, la asociación deberá trabajar fuerte en los organismos que vigilan el funcionamiento del mercado. Porque como ya lo hemos dicho en reiteradas oportunidades acá no hay libre mercado. Porque en un mercado libre funciona la ecuación que cuando aumenta la oferta, el precio disminuye y al revés, cuando hay escases de un producto, el precio se eleva. Y esto no ocurre en Chile y esto no funciona acá porque hay una alta concentración del poder de compra, una enorme disgregación de la oferta. Entonces en Chile estamos frente a un oligopsonio, y cuando esto ocurre, es signo de que el libre mercado no funciona. En este escenario se pueden dar situaciones de colusión , pueden funcionar como cartel o remitirse a las señales del líder del mercado. Esto es, que el líder publica que va a cambiar el precio y el resto no se molesta en hacer un estudio de mercado, sencillamente sigue al líder.
    Esto lo tenemos demostrado en Chile, cuando el líder los baja, todos lo bajan, porque nadie va a dar ventajas al otro y pagar un peso más.

El nuevo gobierno
Y como el mercado no funciona, los dirigentes gremiales están tomando contacto con las nuevas autoridades y entregarle esta información, para ver cómo vamos a proyectar esta actividad, haciendo uso de las estructuras que tiene el Estado para que funcione el mercado.
Creemos que hay que desarrollar un mesa de trabajo con el Ministerio de Agricultura, Odepa, que proyecte la lechería para el 2030, 2050. Porque así como hemos constatado en la última década, la ganadería no va para ningún lado, enfatizó Michel Junod. Recordó que en la actualidad se habla de una población de 2,8 millones de cabezas de vacunos y bajando. Entonces, cómo se puede hablar de desarrollo ganadero, de País ganadero. Esto es destemplado, enfatizó.

Y si la industria no ha motivado, no ha impulsado el desarrollo ganadero, entonces quién debería ser el que estimule al sector?, le preguntamos.
Nosotros vemos al Estado como subsidiario, que provee los mecanismos en subsidio cuando las condiciones de mercado no se respetan.
En Inglaterra, donde nace la idea del libre mercado, en Estados Unidos donde existen las Universidades que más lo han estudiado, saben perfectamente que los mercados del trigo, de la soja, del aceite, de la leche, de azúcar, son mercados tremendamente intervenidos y ellos están dispuestos a continuar la intervención con tal de garantizar la alimentación de la población de esos países, y la ruralidad, con la idea de mantener las estructuras sociales de las comarcas, en general mantener una estructura social que funcione adecuadamente, porque un país son las personas y si no se atiende a las personas, estás desatendiendo la obligación que tienes como gobierno.
Si hoy vemos que la ganadería de carne está deprimida en un grado extremo, es consecuencia de que el Estado permitió que eso ocurriera por permitir las importaciones de carne, que no es de la misma calidad que la nuestra. Es decir, hoy en el mercado hay carne de mala calidad avalado por el Estado, porque prefirió que ingresara cualquier tipo de carne, pero barata, señaló.

Pensar en volver a tener 4.5 millones de cabezas es algo imposible de conseguir, porque la estructura social del país cambió. Lo que podemos hacer en lo inmediato, es tratar de sostener lo que tenemos.
Ahora sabemos con claridad que la fórmula que se ha encontrado en todo el mundo para salvar la producción lechera, es la integración vertical. Eso es de manual, está escrito cómo es que se reparte el valor de la leche en los diferentes actores de la cadena.
El primer segmento que son los laboratorios de investigación, las transnacionales de fertilizantes etc; la producción primaria como segundo segmento, la industria procesadora como el tercer segmento y el cuarto, es la cadena de distribución. Incluso se habla de una quinta columna donde se incluye el transporte, valorización financiera, mercados futuro , costos de transferencias, entre otros.
Se ha demostrado que en el primer segmento queda un 15% de valor de la cadena, al productor primario, le queda el 0,5%, en la cadena de procesos (valorización de la leche) más o menos queda el 15%, en el retail es un 22% y creciendo. Esto ocurre en todos los países y emanan estas cifras de una investigación que dio a conocer el Rabobank el 2014.
Lo de la integración en la cadena, los productores de aves y cerdos lo entendieron hace rato, y lo que debemos comprender es que la única forma que mejoremos esto, es integrarse al siguiente eslabón de la cadena, que en este caso, es la industria. Porque en la producción primaria difícilmente va a obtener un margen mayor.
En este sentido hemos echado a andar varios proyectos que no han avanzado como hubiéramos querido, algunos han fracasado derechamente, pero eso no mina nuestro entusiasmo.

Respecto de cómo enfrentarían los productores este eventual cambio del valor del pago por la leche, Junod señala que una de las alternativas que más de uno podrá ejecutar, será migrar con su leche a otra planta. Lamentablemente no se pueden ir todos, porque el resto de las plantas no tienen capacidad ociosa, es otra parte de la estructura del mercado que impide que funcione. Así que nosotros evidentemente motivaremos a que se cambien los que puedan y acudan a otra planta donde valoricen mejor su leche.
Esas cuentas deben haberla pensado muy bien, porque si ejecutan una baja de esta envergadura, es porque están dispuestos a perder recepción de leche.

Planta Prolesur, Osorno

Y acá se puede ver una tremenda contradicción de parte de Prolesur, toda vez que en agosto del año pasado invitó a los productores a invertir en una sociedad anónima (hasta un 20%), con un contrato que involucraba al productor que entregaba leche a aumentar su producción un 7% al año, completando un 42% en cinco años. Entonces con esta señal de bajar el precio de la leche a sus futuros socios, cuál será? No creo que el mensaje sea estimulante. Quien haya tomado la decisión de invertir, de alguna parte tendrá que sacar el dinero, porque de su propia lechería no lo podrá hacer.
Que habrá pasado al interior de Prolesur, nadie lo podrá saber. Pero siguiendo en la elucubración, esto es una buena forma de evitar la asociatividad de los productores, sin tener que retractarse de la propuesta de agosto.
Si vemos esto en una perspectiva histórica, esto es una señal más de desconfianza que el productor en general tiene de la industria, porque el cristal de la confianza se quebró hace muchos años.

El cuento del dólar
¿Y qué explicación entrega Prolesur para bajar la leche? Para el gerente de Aproleche, no hay explicación válida, coherente, de sentido común. No tiene sentido argumentar la baja del 8% del valor del dólar, señalando que puede ingresar leche más barata. Porque deben saber los lectores, que en el mismo período que el dólar bajó un 8%, la leche en polvo se valorizó un 56% y la mantequilla en un 100%. Esto significa que si usamos la lógica simple, correspondería mejorar el precio a los productores.
Hoy día la grasa está muy valorizada y en la pauta Prolesur bajo el valor de la proteína y así queda mejor la relación grasa/proteína. Si es clarísimo, el valor de la grasa subió de 2.990 dólares la tonelada a 5.990 dólares la tonelada. Esto en condiciones de mercado libre debería impulsar a pagar más la grasa porque el mercado quiere más grasa, porque en el mundo falta mantequilla, llegó a costar 7 mil dólares la tonelada. Y al productor nacional nunca le llegó un estímulo durante estos 18 meses considerando el alza de la mantequilla. Y para cerrar vemos que la señal que da Prolesur es muy mala, en un escenario que debería ser visto como auspicioso, terminó diciendo Michel Junod.

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