La gran oportunidad de la crisis lechera

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Giovanni Gnemmi, médico veterinario italiano y PhD en reproducción

Es tan de colegio y tan permanentemente vigente, entender que todas las cosas de la vida son relativas y dependerá siempre del cristal con que miremos el hecho.

Fue un gusto tener a Giovanni Gnemmi de visita en la oficina de la Revista, acá en Osorno. Vino a Chile por unos días dio un seminario sobre reproducción en Santiago y otro durante dos días en Osorno. Giovanni es médico veterinario y PhD en reproducción animal. Es de sólidas convicciones y claro en mirar con optimismo la realidad lechera mundial.

Contó con tranquilidad que la idea más importante para él, es compartir un cambio de mentalidad en todo lo que es el manejo de un rebaño lechero, donde la reproducción es solo un aspecto, afirma con énfasis.
“Un punto que me cuestiono, es que no creo hoy que manejar la reproducción signifique hacer inseminación a tiempo fijo. No creo que esto sea un valor agregado del manejo reproductivo. Es una oportunidad, que nos puede ayudar donde no tenemos condiciones que nos permitan tener una tasa de detección de celos elevada. Para mi, la IATF, sólo es un instrumento que hoy me permite pasar de un 20 a un 25, de un 25 a un 30% de tasa de preñez. Sin embargo, lo que viene al 2020, es empezar a trabajar sin hormonas y obtener el mismo resultado, limitando el uso de hormonas al 10 a 15% de las vacas, aquellas que son anovulatorias”, señaló el especialista como una declaración de principios.

El segundo punto que marcó Gnemmi, “es que hay que modificar el concepto del trabajo de los veterinarios, que en general hasta ahora han sido requeridos para la cura de los animales enfermos. Yo creo que hoy este modelo de trabajo no tiene una posibilidad ni económica ni financiera de existir, hoy solo nos queda trabajar en la prevención. El trabajo moderno está en hacer el máximo esfuerzo por reducir la incidencia de las patologías, en particular trabajando en cow confort, bienestar animal, en plan de nutrición, manejo de la transición, el busines

“El problema no es la vaca, el problema está en las personas que manejan las vacas”

s del veterinario es crear las condiciones para que el ganadero gane dinero”, destacó.
Si se trabaja bien, a conciencia en todos estos aspectos, aseguró que no deberíamos tener más de un 8 a 10% de vacas enfermas en el post parto, que es el momento crítico donde se concentra entre el 65 a 80% de las patologías de las vacas lecheras.
La modernidad, la actualidad, como quieran llamarlo, exige un cambio mental, remarcó Gnemmi, señalando que hay un cambio estructural que no permite regresar a las prácticas viejas, la realidad actual no acepta un plan B, solo hay una opción y si los veterinarios no lo entienden podrán ser otras figuras profesionales las que ofrezcan estos servicios, manifestó.
Hemos visto a los laboratorios líderes mundiales que han cambiado radicalmente su actitud, porque es claro que en 4 ó 5 años el consumo de los medicamentos se irá reduciendo fuertemente, y ya se ve como en Europa y Norte América se está haciendo una presión muy fuerte por reducir el uso de hormonas, en Chile se está hablando de cortar los estrógenos, se está haciendo una guerra para evitar el uso de cefalosporinas de 3ª y 4ª generación. “Esto ha hecho reaccionar a los laboratorios que tienen plan de negocios a largo plazo y han empezado a invertir en otras áreas como la genómica, en los servicios, en los biológicos. Las empresas que venden semen, lo han entendido perfectamente y dicen: no quiero venderte nada, quiero solucionar tu problema y haciendo esto, fidelizan al cliente que les compra la genética, pero andan ofreciendo servicios”, advirtió.
Este mundo va cambiando rápidamente y lo que yo veo en muchas partes del mundo, es que los veterinarios están viendo el mundo sin comprender lo que está pasando.

¿Por qué cuesta tanto preñar vacas?
Cuesta preñar vacas por que han crecido mucho, hoy tenemos vacas que son como coches de fórmula uno, entonces el problema muchas veces es que los manejan estas vacas, los “mecánicos” que las atienden no son “mecánicos ni pilotos” de fórmula uno. El problema no es la vaca, el problema está en las personas que manejan las vacas.
Otro ejemplo más lúdico, indica Genmmi, “es cuando has invitado a cenar a una mujer que te agrada y que además es notable en su inteligencia, entonces no es fácil manejar esa cena”, sonríe con picardía romana, este especialista en reproducción animal.
“Hoy estamos en frente de una vaca con una fisiología y actitud muy avanzada y nosotros tenemos un déficit cultural frente a ese animal moderno que hemos creado”.

No cree que la IATF sea un valor agregado del manejo reproductivo

Durante la conversación le damos a entender que en Chile no es fácil conseguir la reposición de vaquillas puesto que hay escollos en el camino reproductivo y luego en la crianza, según Gnemmi, “hoy es fácil lograrlo y mientras más grande es el rebaño, tanto más fácil es el manejo de las vacas, pero es mucho más difícil el manejo de las personas”, afirma con sabiduría.
Actualmente la posibilidad de trabajar con semen sexado, sincronizaciones con terapias hormonales, con la posibilidad de trabajar con inteligencia artificial, con sistemas electrónicos de detección del celo. Hoy tenemos sistemas electrónicos que nos pueden indicar si la vaca está enferma, si tiene riesgo de estar enferma o si la vaca está sana. Hoy estamos viviendo una época extra ordinaria, es una época excitante, señala con entusiasmo.
“Yo soy un convencido que el precio de la leche no es el problema fundamental de la crisis de los lecheros. Estimo que si a un 30% de esos lecheros se les suma un 30% en el precio de la leche, tampoco tienen futuro”, enfatiza el Doctor Gnemmi.
Cuando una lechería es eficiente, en una crisis todavía puede producir una ganancia. Con la volatilidad de los precios, en que está subiendo y bajando constantemente, va a estar siempre pasando que en la curva de precios bajos va a ganar poco, pero cuando le toca el ciclo de precios altos, ese productor va a ganar mucho dinero y entonces ese productor no puede volverse loco gastando, porque debe saber que vendrá un momento de baja de precio.
Para mi las crisis económicas son siempre difíciles y muy excitantes, porque es el momento en que se hacen los mayores esfuerzos por encontrar soluciones, la gente se esfuerza por hacer cosas nuevas y hay inversiones intelectuales.
Sin embargo, igual se genera una selección muy dolorosa que hace el mercado, se va seleccionando una nueva generación de ganaderos y de técnicos, por eso yo veo el futuro con mucho optimismo.

Inseminar un porcentaje del ganado lechero de baja producción con razas de carne, es una práctica que debe ampliarse

Respecto de un ganadero que quiera crecer, ¿es fácil conseguirlo?
Hoy es fácil. Hoy podemos calcular cuánto se quiere crecer anualmente y hacer un breeding-planing, decidiendo trabajar con semen sexado, en vacas y vaquillas de primer parto, con semen convencional lechero en el mejor ganado del rebaño (15 a 20%) y trabajar en el resto con semen de ganado de carne. Así puedo aumentar el número de hembras del hato y aumentar la rentabilidad de la empresa porque puedo vender terneros híbridos de calidad. Hoy tenemos oportunidades que hace 10 años no teníamos.

¿Cuáles son los cuellos de botella de la parte reproductiva que obstaculizan el desarrollo?
Primero hay que superar el problema de la baja detección de celos, este es el punto principal. Hoy hay que trabajar muy bien con los animales jóvenes (vaquillas) y con las vacas secas, que son los animales que en eso momento no producen leche. Pero si yo quiero tener vaquillas que a los 11 meses pesen 380 kilos y 128 a 130 cms de altura, significa que debo trabajar muy bien desde el momento que nace hasta el momento que las voy a inseminar. Es decir, administrar bien un calostro de calidad, manejo de la nutrición del nacimiento al destete y luego del destete en adelante. Significa hacer una fuerte selección de lo animales que no se van preñando después de la 2ª y 3ª inseminación se deben eliminar. Acá hay un problema de epigenética muy importante.
Visto desde otra óptica, significa que debo tener partos entre 22 a 24 meses. Hoy los animales que llegan a parir después de los 25 en sistemas confinados de alta producción no tiene posibilidad, no tienen futuro. El sistema debe ser capaz de que las vacas estén preñadas a los 90 días de lactancia. Aquellas hembras que a los 200 días de lactancia aún no están preñadas son antieconómicas.
Comenzando a inseminar a los 75-85 días de lactancia, usando la re- sincronización e identificando rápidamente a las vacas no preñadas, a 200-220 DIM podría haber logrado 4-5 inseminaciones en las vacas no preñadas. ¡El sistema es muy eficiente!

Hay que aplicar reglas simples, hay que tener un método, un programa de selección. Aplicando el criterio de eliminación de vacas no preñadas a 200 DIM, puedo trabajar con dos planes nutricionales: uno para vacas lactantes y otro para vacas secas.
Así se produce más leche y se apunta a la rentabilidad. Hoy los veterinarios tenemos una oportunidad muy importante de apoyar a los productores con nuestros conocimientos, finalizó diciendo el Doctor Gnemmi.

 

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