El precio de la leche no es el problema

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Giovanni Gnemmi. DVM, Ph.D., Dipl. European College Bovine Health Medicine info@bovinevet.com Italia

Este reconocido médico veterinario que tiene la cualidad de viajar por el mundo entero (literal) recientemente estuvo en Chile, dando charlas en su tema preferido, sin embargo, con la soltura propia de los pensadores europeos que están lejos de lo “políticamente correcto”, nos introduce a la reflexión administrativa de la lechería y el impacto que ello tiene sobre el resultado económico.

¿Cuál es el precio de la leche en Piedmont, en Italia, en Europa?
Estas son tres preguntas que recibo constantemente, cuando realizo una consultoría en diversas regiones de Italia, en otros países de Europa o en otros continentes.

Sin embargo, en los últimos años, y especialmente desde que el sistema de cuotas fue abolido en Europa, estoy convencido de que el precio de la leche, no es el problema principal que explica la estrechez económica que padecen los productores lecheros del mundo. Estoy consciente de que esta declaración puede resultar lastimera y puede también, de alguna manera, ser considerada odiosa. Tengo constantemente esta percepción cuando sostengo esta tesis en conferencias y/o seminarios para técnicos, veterinarios y especialmente para los agricultores.
Hago esta premisa, para invitar a leer y entender mis palabras y expresar una opinión, sólo al final.
Hay que tener absoluta conciencia de que no podemos controlar, manejar el precio de la leche. Esto no está en manos del productor, pero como he dicho, no creo que el precio de la leche sea el principal punto crítico en la economía de una lechería.
Sin embargo, sí podemos controlar el costo de producción, trabajando en vacas y vaquillas. También podemos manejar el forraje y los concentrados, las estructuras, la higiene, la reproducción, la genética, la calidad del pastoreo, y si podemos hacer esto con eficiencia, entonces podemos afrontar el futuro de manera positiva, reafirmando lo que escribió hace unos años, el colega Gordon Jones:

“La lechería como forma de vida es mal negocio, pero la lechería como forma de negocio es una buena forma de vida”.

En todo el mundo, excepto en Europa, los productores de leche, están acostumbrados durante años a considerar la leche como un commodity, o un bien indiferenciado, que es un bien para el cual existe una demanda, y se ofrece sin diferencias cualitativas en el mercado y que es independiente de quién lo produce.
Mientras que algunos de los productos agrícolas, como el maíz, harina de soja, trigo, aceite de soja, cacao, café, algodón, madera, zumo de naranja, tabaco, azúcar, son commodities comercializables en los mercados internacionales, la leche no lo es. Sin embargo, actúa como un commodity y al igual que todos los productos básicos es un producto volátil.

Esto significa que ahora hay que acostumbrarse a ganar mucho, cuando el precio es alto, pero también tratar de perder lo menos posible, cuando el precio de la leche sea bajo o muy bajo.

Antes de discutir los aspectos técnicos, me gustaría hacer dos observaciones simples:
1. Los productores de leche, sin duda pueden adaptarse al nuevo sistema. No será fácil, pero sin duda tendrán éxito.
2. Hoy en día, el sistema de commodities, está regulado por los índices de materias primas (Índice SP, Índice Dow Jones-UBS, J Índice de R/CBR, JR Índice RICI, CC índice) y las principales compañías de traiding de los productos básicos (Vitol, Glencore, Trafigura, Cargill, etc.). Sería conveniente tener un sistema de control independiente y muy eficiente, que verifique constantemente la eficiencia de estos índices y el trabajo de las empresas, con el fin de garantizar precios transparentes a los productores.

Una pregunta legítima que los productores de leche se están haciendo, es:
“Puedo producir leche con este precio tan desmejorado?”
La respuesta es sí, pero no todos los productores y profesionales en general están convencidos.
En los últimos tres años, a pesar de los muy bajos precios de la leche, hay productores en Europa que igual han producido un beneficio, sin duda no es alto, pero aún sustancial. ¿Cómo esto es posible? Es simple: se trata de granjas eficientes.

La apuesta Europea
En los próximos años, el número de explotaciones en la UE disminuirá, pero el número de vacas no, puede incluso que se incremente, especialmente en los países de Europa del Este. El modelo que la Unión Europea está presionando, es hacia lecherías familiares con 10-40 vacas en producción, preferiblemente orgánicos. Sin embargo, se está demoliendo contra un mercado implacable. Este modelo familiar, puede aguantar y sobrevivir sólo si está relacionado con producciones típicas de alta calidad, como quesos DOP, helados, yogur, capaces de ser absorbido por un mercado con consumidores especiales, conscientes de que este tipo de producción están dispuesto a pagar un precio diferenciado.

Este mismo patrón, hasta hace poco, se ve reforzada por el hecho de que podrían garantizar las mejores condiciones de bienestar animal. Sin embargo, en los últimos años, dos cosas se han demostrado:
1. El concepto de bienestar animal no es exclusivo de esa granja de pequeño tamaño. De hecho, se ha convertido en una necesidad productiva, incluso en establos de tipo industrial.
2. El concepto de bienestar animal es ahora una necesidad absoluta para todas las fincas, que quieren ser eficientes, siendo capaces de contener y/o reducir en gran medida la incidencia de enfermedades.
Son granjas eficientes capaces de producir leche en grandes cantidades, con las mejores calificaciones, al menor costo y para ello, todo, realmente todo, debe ser optimizado.

Preguntar es humano
Un error común es la búsqueda de respuestas a diversas circunstancias. Sin embargo, lo valioso y constructivo, es ser capaz de hacer las preguntas correctas.

Cómo, a pesar del precio de la leche, ¿mis crías pueden crecer?
¿Puedo vender más leche?
¿Puedo cultivar más tierra?
¿Puedo desarrollar otros negocios (biogás, fotovoltaica)?
¿Puedo convertir en parte o en su totalidad mi leche (queso, yogur, helados, etc,)?
¿Me puedo desarrollar más?

La crianza como ejemplo
Debemos acostumbrarnos a considerar la cría de vacas lecheras, como un negocio real y como cualquier negocio, usted debe analizar medidas económicas y financieras muy precisas, tales como el análisis SWOT, que es una herramienta de planificación estratégica que le permite evaluar, no sólo las fortalezas y debilidades de una empresa, sino también las oportunidades y los peligros que se ciernen sobre una empresa/proyecto. SWOT es un acrónimo del inglés:
S = Strengths. Puntos fuertes. Fortaleza de mis puntos de cría, ¿En qué somos buenos?
W = Weakness. Puntos de debilidad de mi crianza. ¿En que no soy bueno?
O = Opportunities. ¿Qué oportunidades se me escapan?
T = Threats. Apunta a descubrir lo que puede poner en peligro el futuro de mi empresa.

Si no somos capaces de formular las preguntas correctas, será imposible encontrar las respuestas adecuadas. Este es el primer paso, para poder hablar de eficiencia, incluso antes de analizar los aspectos reproductivos, que son la base de un proyecto económico, debe quedar claro nuestro punto de partida.
¿El negocio de mis crías es conveniente?
¿Cuál es el equilibrio entre la ganancia y la pérdida?
¿Cuál es el margen de beneficio (si lo hay) por cada 100 litros de leche?
¿Cuál es el empate en el precio de la leche?
¿Qué elementos de los costos son muy altos?
El éxito financiero de una empresa, incluso una empresa de productos lácteos, se encuentra en dos elementos clave:
1. El litro de leche vendida (la leche marginal se vende todos los días, alrededor de la leche marginal por vaca)
2. Salud del Hato.

Trataré sobre la gestión sanitaria del ganado, que se concentrará principalmente en describir cómo ejecutar una gestión eficaz sobre la salud de la manada. En esta primera parte, me gustaría aclarar algunos conceptos económicos/financieros, sin los cuales es imposible justificar la acción de salud.

Desde mi punto de vista, existen once prioridades en una finca económicamente viable:

1. Mantener el establo siempre a plena capacidad.
2. Siempre tienen que existir vacas frescas (las más productivos) saludables.
3. Sustituir las vacas no rentables.
4. Lograr premios por la calidad de la leche que se produce. Producir leche de alta calidad.
5. Maximizar la rentabilidad de los alimentos.
6. Producir/utilizar forraje de la mejor calidad.
7. Generar muchas preñeces en vacas/novillas.
8. Reducir al mínimo los costos de sustitución.
9. Reducir costos de forma inteligente, o cortar gastos innecesarios y no las inversiones
10. Comprobar el costo del trabajo para producir 100 litros de leche.
11. Evitar el desperdicio.
El objetivo final de este enfoque es maximizar la producción de leche, con un mínimo de gastos.
Es evidente que hoy en día, muchas granjas en todo el mundo, están en problemas financieros, por varias razones:
1. Resultados mínimos (altos costos de producción, bajo precio de la leche).
2. Importante inversión realizada (para instalaciones, terrenos, etc.).
3. Los altos cargos financieros.
Es posible que necesite invertir en un consultor para ayudar a calcular la rentabilidad de las prácticas de producción, centrándose en áreas que pueden tener el mayor impacto potencial sobre los beneficios y flujo de caja. La leche es lo que paga las facturas y la alimentación es el “gran” costo. Las raciones para vacas en la leche deben ser perfectas desde un punto de vista nutricional. De la nutrición se desprende gran parte de las ganancias y este es un tema netamente de responsabilidad del productor, ya que las vacas no se preocupan por el precio de la leche.

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