Una actualización sobre la mastitis ambiental

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Enzo Capurro
Médico Veterinario, MSc, PhD
enzo.capurro@prevenzia.cl

En las últimas décadas, se han producido cambios importantes en la producción lechera y en la distribución de patógenos de mastitis. La transmisión contagiosa de la mastitis se puede controlar mediante una buena higiene en la sala de ordeño, la identificación, el tratamiento o el sacrificio de animales infectados y herramientas que reducen la probabilidad de transmisión después del contacto, como los desinfectantes de pezones.

El principal impedimento para la implementación exitosa de estas herramientas, es la clasificación binaria de las especies bacterianas como contagiosas o ambientales, cuando en realidad muchas especies bacterianas, en particular S. aureus y S. uberis, pueden transmitirse de múltiples maneras. Esta información se ha derivado de estudios moleculares, que permitieron la tipificación de cepas de patógenos de mastitis. El uso de tales métodos como parte del diagnóstico de mastitis podría contribuir a la focalización de las medidas de prevención de la transmisión.

También es necesario mejorar la orientación, para que el tratamiento de la mastitis cumpla con las demandas de la sociedad en cuanto al mantenimiento del bienestar animal con un uso reducido de antimicrobianos, particularmente los antimicrobianos de mayor prioridad, como las cefalosporinas de tercera y cuarta generación.

El tratamiento selectivo de las vacas secas ha sido la norma en los países nórdicos y se adopta cada vez más en otros lugares de Europa. Existe la necesidad de mejores herramientas de educación para una acertada selección de vacas para el tratamiento, para así evitar tanto el tratamiento insuficiente como el excesivo. El tratamiento selectivo también se aplica a la mastitis clínica en la lactancia, donde las decisiones de tratamiento se guían por los métodos de cultivo en granja que se han desarrollado y evaluado en la última década.

Los métodos mejorados para el diagnóstico en las granjas, con un menor tiempo para obtener resultados, podrían promover la adopción de tales enfoques más allá de América del Norte.

Se ha avanzado menos en el desarrollo de vacunas. A pesar de los grandes esfuerzos de investigación, las vacunas actualmente disponibles brindan una protección comprobada contra el daño resultante de la mastitis por coliformes, pero su eficacia contra la mastitis grampositivas aún es materia de debate.

El desarrollo de la vacuna se ve obstaculizado por la heterogeneidad de las bacterias causantes de mastitis y por el entorno inmunológico único de la glándula mamaria. Las herramientas existentes para mejorar la resistencia del huésped a la mastitis, como la reproducción, la nutrición y la prevención de la queratosis del pezón, siguen siendo importantes.

Una nueva área de la ciencia que no se ha explorado o explotado completamente es el estudio de la microbiota. Los estudios de microbiota sugieren que la mastitis posiblemente no debería verse como una infección intramamaria de un órgano estéril, sino como disbiosis en la glándula mamaria. La manipulación de la microbiota de los pezones y las glándulas mamarias puede proporcionar nuevas herramientas para prevenir o corregir dicha disbiosis.

La reducción de la exposición a patógenos ambientales es un componente clave de la prevención de la mastitis ambiental. Con los cambios en el tamaño y los sistemas de los rebaños, la mecanización, la fuerza laboral y el uso de materiales para camas, se necesita una mejor comprensión de cómo se puede prevenir la acumulación de patógenos a través de la gestión del medio ambiente y la fuerza laboral. Al hacerlo, no solo se debe considerar el material de la cama, sino también el resto del entorno interior y el exterior.

Por último, pero posiblemente lo más importante: el conocimiento, las herramientas y las innovaciones tecnológicas o biológicas deben estar respaldados por una comunicación adecuada e incentivos socioeconómicos para mejorar su aceptación.

Sobre la base de lo anterior, se proponen tres áreas prioritarias para futuras investigaciones.

1. Herramientas de diagnóstico mejoradas para la focalización basada en la evidencia del tratamiento antimicrobiano y las medidas de prevención de la transmisión;

2. Herramientas para monitorear y controlar la exposición bacteriana en el ambiente de las vacas lecheras y la resistencia del huésped a tal exposición, por ejemplo, mediante la manipulación de la microbiota de la vaca.

3. Estrategias de comunicación e incentivos socioeconómicos para influir en los sistemas de conocimiento y creencias de veterinarios y agricultores y para promover la adopción de las herramientas de control de mastitis nuevas y existentes.

Sin uso, ninguna herramienta apoyará la intensificación sostenible de la producción de lácteos necesaria para satisfacer la creciente demanda de la población humana del mundo.

Referencias

C. Klaas1 R., N. Zadoks 2,3. wileyonlinelibrary.com/journal/tbed Transbound Emerg Dis. 2018;65(Suppl. 1):166–185.

1Department of Veterinary and Animal Sciences, Faculty of Health and Medical Sciences, University of Copenhagen, Frederiksberg C, Denmark. 2Moredun Research Institute, Penicuik,UK. 3Institute of Biodiversity, Animal Health and Comparative Medicine, College of Medical, Veterinary and Life Sciences, University of Glasgow, Glasgow, UK

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