¡Peligro! ¡Plantas tóxicas!

402

Las plantas tóxicas para el ganado constituyen una verdadera y permanente amenaza que no se debe pasar por alto. Aunque no muy frecuentes en Chile, las intoxicaciones pueden producir severas pérdidas económicas al ganadero.

Jorge Salazar
Médico veterinario
Asesor predial
jsv.vet@gmail.com

J

No existen estadísticas referentes a las pérdidas económicas producidas a la ganadería por las plantas tóxicas a nivel nacional, pero en muchas oportunidades se ha reportado mortalidad de un importante número de animales o baja producción, como sucede en intoxicaciones de tipo crónicas.

En ganadería se considera como planta tóxica aquella que es ingerida por un animal, en periodos cortos o prolongados, enfermándolo y en algunos casos causando su muerte. La sola presencia de la planta tóxica no necesariamente lleva a la intoxicación de los animales, la mayoría de las veces solo ocurre intoxicación ante la presencia de factores predisponentes, a veces ligados a la planta como estado vegetativo (crecimiento, rebrote, floración, semilla) y otros ligados al animal.

Otro factor a tener en cuenta, es que la mayoría de las plantas tóxicas son muy resistentes a la sequía y heladas, esta última destruye a las células vegetales, permitiendo así diferentes reacciones químicas de carácter tóxico, como sucede con algunas plantas cianogénicas.

Se debe considerar además, que ciertas plantas utilizadas comúnmente como forraje para el ganado, se hacen tóxicas bajo ciertas condiciones de cultivo, fertilización y manejo, como por ejemplo la avena forrajera. Esta especie puede acumular altas cantidades de nitratos, los que al ser transformados en nitritos en el rumen y luego absorbidos, generan cuadros letales debido a la transformación de hemoglobina a metahemoglobina, impidiendo un adecuado transporte de oxígeno, conduciendo a la muerte del animal por anoxia tisular.

En los factores predisponentes asociados al animal, se debe considerar el sobrepastoreo debido a una alta carga animal (se ven obligados a ingerir todo tipo de plantas), desconocimiento de la planta (traslado de un lugar a otro) y poca selectividad alimentaria de algunos animales.

Las plantas contienen una serie de principios químicos biológicamente activos, algunos de los cuales han sido ampliamente utilizados en el tratamiento de enfermedades tanto del hombre como de los animales. Estos principios químicos pueden ser tóxicos y producir graves trastornos en el organismo animal, e incluso llegar a producir la muerte.

Los principios activos tóxicos de los vegetales según estructura química pueden ser glucósidos (cianogénicos, goitrogénicos, cumarínicos, nitropropanólicos, vicianina y carcinogénicps), alcaloides (pirrolizidínicos, piperidínicos, piridínicos, quinolizidínicos, indolizidínicos, esferoidales, y del troptano), proteínas (tiaminasa), aminoácidos (triftofano, selenoaminoácidos, s-metilcisteína sulfoxido), sustancias metal-ligadas (oxalatos), compuestos fenólicos (hipericina y taninos) y terpenos.

Las épocas más peligrosas para las intoxicaciones son al final del verano y comienzo de otoño, cuando no hay plantas verdes en las áreas de secano o ha habido un verano muy seco, no existiendo por lo tanto una adecuada disponibilidad de forraje, por lo cual el animal busca otras alternativas de forraje verde.

OJO CON ESTAS PLANTAS

PALQUI
Nombre común: palqui, parqui, hediondilla y duraznillo negro.
Nombre científico: Cestrum parqui

Arbusto de entre 0.8 a 2 metros de altura, perenne, de tallos leñosos, derechos muy ramificados y de corteza cenicienta. Las hojas son alternas, lanceoladas, agudas, de 6 a 8 cm de largo, con borde entero, peladas y de un olor bastante desagradable al ser maceradas entre los dedos. De flores amarillas, esta planta florece, según la región del país, entre agosto y marzo. Los frutos son bayas ligeramente ovoides de color violáceo, casi negro y de aproximadamente 10 mm de largo, los cuales contienen entre 8 a 10 semillas. Crece de manera abundante en la zona centro-sur de Chile, entre Valparaíso y Malleco, aunque se puede encontrar entre las regiones de Atacama a Los Lagos, considerándose como la principal planta venenosa del país.

Principios tóxicos: Son alcaloides atropínicos, siendo el principal de ellos la parquina. La intoxicación se caracteriza por una hepatopatía con un cuadro de tipo agudo, el cual se produce al consumir un follaje en cantidad superior al 0,5% del peso vivo del animal. Los frutos son mucho más tóxicos que las hojas, razón por la cual las intoxicaciones más graves se presentan en verano y otoño cuando las semillas son abundantes.

Signos clínicos: Estado de excitación, temblores musculares intermitentes, fasciculaciones musculares, incoordinación, sudoración, dolor abdominal, anorexia y disnea. También se observa pulso acelerado y débil, micciones frecuentes, disminución de la temperatura corporal y sed. En un comienzo se ve agresividad frente al hombre y otros animales, mostrando exoftalmia y mucosas oculares congestivas. Debilidad de miembros posteriores, marcha vacilante, paresia y parálisis.

Lesiones: La principal lesión es un hígado de gran tamaño y turgente con reticulado hepatotóxico, con tejido amarillo oro o anaranjado. Petequias en rumen, bazo, timo, linfonódulos, epicardio, pericardio y endocardio. Áreas hemorrágicas en intestino delgado. Gastroenteritis e intestino grueso hemorrágico, con contenido duro y con estrías hemorrágicas, pulmones congestivos, edematosos y con petequias.

Tratamiento: No existe tratamiento específico para esta intoxicación, siendo de alguna utilidad el uso de suero glucosalino isotónico, más protectores hepáticos (complejo B), y la administración de purgantes salinos (sulfato de Mg). Como medida preventiva evitar o controlar el ingreso de animales foráneos y hambrientos a lugares en donde exista el palqui.

HUÉVIL
Nombre común: huévil, chuplin, chupli y echuelcún.
Nombre científico: Vestia foetida

Arbusto de ramas largas, verdes, peladas, que alcanza una altura de hasta 2 metros. Hojas simples, elíptico-lanceoladas, con peciolo corto, de consistencia coriácea, color verde claro, de hasta 6 cm de largo las más grandes. Flores solitarias, colgantes, pedunculadas de color amarillo. Planta tóxica muy similar al palqui desde el punto de vista toxicológico, que crece desde Valparaíso a Chiloé, de mayor riesgo para la zona del Biobío al sur, por su abundancia en esa zona. El hábitat ideal son zonas de quebradas en precordillera andina y cerros costeros.

Principios tóxicos: Los principales tóxicos aislados son el glucósido flavonoide y un alcaloide B-Carbonílico.

Signos clínicos: Intranquilidad, temblores musculares, ataxia, temperatura rectal elevada, mucosas congestivas anaranjadas y con puntillado hemorrágico, hiper-exitabilidad, tialismo con saliva filante o espumosa, heces diarreicas al comienzo y luego escasas, duras y cubiertas con mucus sanguinolento. Al final se presenta una fase paralítica similar a la observada con el palqui.

Lesiones: Hígado en “nuez moscada” al corte con una superficie hemorrágica y cápsula distendida. Hemorragias en diferentes mucosas y serosas.

Tratamiento: Tratamiento solo sintomático e inespecífico, consistiendo principalmente en hepato-protectores y suero glucosalino isotónico.

CHAMICO
Nombre común: estramonio, papa espinosa, berenjena del diablo.
Nombre científico: Datura stramonium L.

Planta herbácea anual de 30 cm a 1,5 m de altura, con anchas hojas ovaladas, alternas, de bordes irregulares dentados de 5-20 cm y de 6-10 cm de largo. Flores blancas, axilares, sencillas con cáliz de color verde. Es considerada una maleza que crece en suelos arenosos, a orillas de camino y en cultivos de cereales en la zona central de Chile.

Principios tóxicos: Alcaloides derivados del tropano, entre los que se destacan atropina, hiosciamina y escopolamina, todos afectan el sistema nervioso central.

Signos clínicos: Alteraciones de la visión (midriasis), sed intensa, estupor, incoordinación, taquipnea, taquicardia con latidos débiles, alteración del comportamiento, convulsiones y finalmente muerte de los animales afectados.

Tratamiento: Retirar los animales del consumo del alimento contaminado y ofrecer agua ad libitum.

CICUTA
Nombre común: cicuta mayor, barraco.
Nombre científico: Conium maculatum L.

Hierba bianual, glabra, de tallos cilíndricos, simples o ramificados, erectos, lisos brillantes, los cuales presentan numerosas manchas café-púrpuras. Hojas de 4 a 25 cm de largo, alternas, desprovistas de pelo. Con flores blancas, dispuestas en umbrelas compuestas.

Principios tóxicos: Alcaloides piperidínicos, predominando la coniína en plantas maduras y en semillas. En cambio, la coniceína se encuentra preferentemente en plantas jóvenes de crecimiento rápido.

Signos clínicos: Nerviosismo, temblores musculares, dilatación pupilar, debilidad y gran incoordinación, muy notoria en extremidades posteriores, además se aprecia bradicardia, seguida de taquicardia, aumento de frecuencia respiratoria e hipotermia con extremidades muy frías. Tialismo, hipotonía ruminal y meteorismo leve.

Lesiones: Gastroenteritis catarral, edema pulmonar y hemorragias en epi y subendocardio, hígado oscuro y congestivo. Orina con olor típico a rata, olor que también se aprecia en aliento, debido a los alcaloides que se excretan por los pulmones y orina. Cuadro teratogénico en vacas que consumen la planta entre el día 50 y 75 de gestación, observándose crías con artrogrifosis y escoliosis.

Tratamiento: Mantener los animales en un lugar tranquilo y temperado, pudiéndose emplear estimulantes cardiorrespiratorios en los casos más graves. Retirar animales del consumo de la planta.

GALEGA
Nombre científico: Galega officinalis

Planta herbácea que puede alcanzar un metro de altura. Tallo hueco, estriado y glabro, con hojas alternas, imparipinadas, con grande estípulas sagitadas. Flores de color azul claro a violeta, a veces blancas, con inflorescencias axilares. El fruto es una legumbre (vaina) ligeramente comprimida lateralmente, ascendente y rígida.

Principios tóxicos: La toxicidad se debe a dos guanidinas, galegina e hidrogalegina. Sin embargo, el mecanismo de la intoxicación no parece muy claro. Se reporta muy tóxica para ovinos y muy raro en bovinos.

Signos clínicos: Intensa disnea, cabeza extendida, ollares dilatados, descarga nasal espumosa. Esto se debería a hidrotórax, congestión pulmonar y exudado fibrinoso en bronquiolos, bronquios y tráquea. Hay disminución de la presión sanguínea teniendo efecto directo sobre la permeabilidad vascular pulmonar.

Lesiones: Edema pulmonar agudo e hidrotórax. Superficie pulmonar recubierta de fibrina y con pequeños focos hemorrágicos. Espuma blanquecina al corte de pulmón, también presente en bronquios y en tráquea. Hemorragias sub-endocárdicas en corazón, específicamente ventrículo izquierdo.

Tratamiento: No existe tratamiento específico. Tratamiento paliativo, ayudando con diuréticos y broncodilatadores para una mejor capacidad respiratoria.

SENECIO
Nombre común: senecio, margarita amarilla, flor amarilla, hualtata.
Nombre científico: Senecio erraticus

Hierba bianual o perenne, la cual alcanza una altura de 60-120 cm, ramosa en la parte superior. El primer año solo alcanza el estado de roseta, y el segundo se desarrolla de manera completa, floreciendo desde diciembre a marzo. Hojas inferiores lirado-pinatífidas, con segmentos aserrados, y hojas superiores pinadas, gradualmente menores y todas gabriusculas. Flores amarillas brillantes, dimorfas.

Principios tóxicos: Se encuentran en todas las partes de la planta y comprende varios alcaloides pertenecientes al grupo de los pirrilizidínicos. En Chile, en el Senecio erraticus se han encontrado 13 alcaloides pirrilizidínicos, de los cuales la senecionina es el más abundante, seguido de seneciofilina y integerrimina.

Signos clínicos: Decaimiento, cólico, trastornos del sistema nervioso central y muerte. En la fase crónica se caracteriza por un repentino cambio de conducta de los animales, los cuales se ponen agresivos, atacan, presentan sialorrea.

Lesiones: Hígado de tamaño normal a pequeño de color azul grisáceo pálido, con bordes agudos, áreas blanco-grisáceo, muy duro y firme al corte, lesiones correspondiente a una hepatitis tóxica crónica. Además, una vesícula biliar muy distendida, con bilis oscura densa, con aspecto de aceite quemado. Edema a nivel de intestinos y mesenterio.

Tratamiento: Soporte fisiológico más metionita cristalina. En general, cuando se presenta un caso clínico grave el pronóstico es desfavorable.

PICHOA
Nombre científico: Euphorbia peplus

Considerada maleza de tallo erecto, glabro, ramificado desde la base, de 10 a 30 cm de alto, verde a rojizo. Las hojas son alternas, obovado-espatuladas, atenuadas en peciolo. Posee flores amarillas, reunidas en ciatios, formando cimas dicotómicas. El fruto es una cápsula de 2 por 2 mm.

Principios tóxicos: El látex de la planta posee compuestos fuertemente vesicantes y revulsivos, los que por contacto directo son fuertes irritantes de la piel y mucosas. Estos compuestos son ésteres diterpenoides del euforbol (euforbina). La ingestión de esta planta, en cantidades superiores a 1% del peso corporal de un animal, puede desencadenar sintomatología clínica en equinos, ovinos y caprinos.

Signos clínicos: La intoxicación generalmente se presenta por consumo de heno contaminado con esta maleza. Se aprecia irritación y presencia de ampollas en piel, boca y otras mucosas. Secreción salival, cólico severo, diarrea profusa, la cual puede ser sanguinolenta. En casos más severos se observa sudoración copiosa, descenso de la temperatura corporal, ataxia, temblores musculares y ocasionalmente convulsiones.

Lesiones: Gastroenteritis ulcerativa severa, a veces de tipo hemorrágica. En caballos se observa ruptura gástrica. También puede observarse lesiones vesicantes en boca, esófago y piel.

Tratamiento: El uso de antiinflamatorios no esteroidales es de utilidad en el tratamiento de irritación gastrointestinal.

HIERBA DE SAN JUAN
Nombre común: alfalfa argentina, hipérico.
Nombre científico: Hypericum perforatum

Planta perenne que crece en matorrales, especialmente a orilla de los caminos y terrenos arenosos y secos desde La Serena a Puerto Montt, siendo particularmente abundante entre Curicó y Valdivia. Planta herbácea de 30 a 60 cm de altura, provista de cortos tallos secundarios. Hojas opuestas, enteras y sentadas, oblongo-lanceoladas, de 0,9 a 1,5 cm de largo. Flores amarillo brillante, de 1 a 2 cm de diámetro, dispuestas en cimas terminales.

Principios tóxicos: El principio tóxico es un hipérico, el cual es un pigmento polifenólico rojo llamado hipericina, el cual una vez absorbido a nivel digestivo se almacena intracelularmente en los diferentes tejidos del organismo, actuando allí como cromóforo al absorber luz a una longitud de onda de 580 nm, en la superficie de la piel despigmentada, generándose de esta manera la fotosensibilización de los animales de capa y piel escasa o sin pigmantación.

Signos clínicos: Intranquilidad, fotofobia y lacrimación a las pocas horas de ingerida la planta. Marcado eritema en zonas blancas o ligeramente pigmentadas, acompañado de edema, apreciándose posteriormente trasudación de líquido, agrietamiento y necrosis. Se observa desprendimiento de las zonas blancas de la piel más expuestas a la luz, la cual puede infectarse secundariamente por bacterias.

Desde el punto de vista epidemiológico, es conveniente tener en consideración que la fotosensibilización primaria solo se presenta en la época en que la planta está en crecimiento, a inicio de floración (primavera). Por otra parte, la presentación de un cuadro en cualquier época del año indicaría un origen hepatógeno (fotosensibilización secundaria).

Lesiones: La presencia de lesiones en las partes despigmentadas de la piel, acompañadas de lesiones en hígado de tipo fibrosis periportal, permite establecer un cuadro de fotosensibilización secundaria o de tipo hepatógeno.

Tratamiento: Los animales afectados deben ser retirados del consumo de la planta y de la exposición a la luz directa del sol. Las lesiones más graves pueden ser tratadas con antisépticos para evitar contaminaciones bacterianas secundarias. El tratamiento con antiinflamatorios no esteroidales podría ser de utilidad como tratamiento precoz en animales severamente afectados.

—–

Los animales cohabitan con una enorme cantidad de plantas, y pocas de ellas producen intoxicaciones que llevan a la muerte. Pero algunas producen cuadros tóxicos en un mediando a largo plazo, sin apreciarse signos clínicos evidentes de la afección que estén sufriendo los animales hasta etapas muy avanzadas. Recordar que toda substancia puede llegar a ser tóxica o venenosa, “la dosis correcta diferencia un veneno de un remedio”.

Lo principal es mantener un adecuado control y prevención de intoxicación en los animales por una determinada planta. La erradicación de esta sería lo ideal, pero no siempre se puede llevar a cabo. Las medidas preventivas se centran en eliminar la planta tóxica, cerrar o controlar el ingreso de animales a las áreas en donde exista la planta, proveer forraje adicional durante periodos de sequías o inviernos muy severos, mantener una estricta vigilancia en animales provenientes de otras zonas geográficas, y evitar sobrecarga talajera de los potreros, lo cual impediría el consumo obligado de plantas tóxicas.

Referencia:

  • Araya, O. Plantas tóxicas y micotoxicosis para el Ganado en Chile. 2009.
Comentarios