Cultivos suplementarios
En el sistema pastoril moderno, los cultivos suplementarios parecen ser una excelente solución para aquellas etapas en que escasea la pradera, así, en poca superficie se producen grandes cantidades de materia verde, de alto valor nutritivo. Sin embargo, los costos son altos y entonces hay que ser cuidadoso y medir el riesgo versus el beneficio.

Corría el invierno de 2010 cuando visitamos por primera vez “La Chacra”, un nombre bastante humilde para ser un fundo de tomo y lomo. La historia del progreso agrícola desarrollado por el matrimonio Martínez y de La Hoz, daban cuenta del esfuerzo y compromiso con la tierra, abonada por la cuota fundamental que es el amor, ese amor productivo, que se impone metas, las cuales se consiguen con trabajo perseverante. Mauricio Martínez y Nancy de La Hoz, ya habían conseguido la estabilidad y el éxito económico tras más de 20 años de compartir funciones complementarias. Hoy se ve todo mejor porque se ha sumado al equipo su hijo Mauricio Jr., un casi profesional (tesista de agronomía de la universidad Austral de Chile) que ha sumado su conocimiento universitario a la experiencia previa que junto a sus padres había atesorado.
Esto que parece tan natural y positivo, todos los lectores sabrán que no es frecuente, por el contrario, al león viejo le cuesta dejar el trono y los conflictos entre esos dos paradigmas generalmente son irresolutos. Es más, un tema netamente laboral, puede terminar en una crisis familiar de proporciones.
Por eso celebramos a este equipo, al que seguro deben sumarse una serie de otras personas, porque el éxito de la empresa agrícola siempre va de la mano con un buen personal, gente que responda a los objetivos de cada temporada, con compromiso y lealtad, valores que hoy no abundan en nuestra sociedad.
El maíz
Si bien el año 2010 Martínez padre, ya tenía experiencia en maíz y confesaba Nancy en ese entonces, “que este insumo le había permitido ahorrar mucho en concentrado”, hoy conversando con su hijo, podemos comprender que las cosas van cada día mejor.

En esta ocasión cuando llegamos a La Chacra, las faenas de cosecha del maíz recién partían, seis camiones recogían directo desde la máquina cosechera el maíz picado y lo transportaban al silo que hacen al lado de la sala de ordeña.
El día era gris y amenazaba con lluvia. Y fue en el mismo potrero donde encontramos a Mauricio Jr. con botas y vestimenta de trabajo, “de tal palo, tal astilla”.
Sorprendía ver el blanco grisáceo de toda la parte alta de la planta, señal inequívoca de una fuerte helada que se presentó hace unas semanas y que desmejoró la calidad del alimento, sin embargo se ganó unos puntos en materia seca, que si bien no es lo ideal, es mejor mirar el accidente meteorológico con positividad.
Mauricio Jr, rápidamente se centra en los aspectos técnicos y señala que este maíz se sembró con una máquina Gaspardo de seis hileras, el 4 de noviembre del 2017. El marco de siembra fue de 75 x 10 cm, entre hileras y sobre hilera. Se sembraron res variedades, Tuniche 9005, una variedad intermedia para esta zona, con buena mazorca y dos variedades más precoces el 8070 de la misma empresa y el +12H de Maisadour de B Y C. Fue sembrado con 950 kilos de fertilizantes, con una mezcla microessential N-P-K (9,18 23), más los micro nutrientes que corresponden, como el zinc, el boro que son esenciales para este cultivo, afirma.
En la pre siembra se aplicó al suelo 900 kilos de nitrógeno con potasio, una mezcla 9-0-26, es un nitrógeno recubierto que permite una entrega lenta hasta los 90 días. Esto lo hicieron por primera vez para evitarse la “aporca” que normalmente se realiza en la mitad del cultivo. Evitaron esto, porque a ojos de este profesional, considera que la aporca es un manejo muy invasivo, hay mucho daño de plantas y debe hacerse con mucho cuidado, es una tarea que en la práctica cuesta entregar esta responsabilidad a un tercero, en el fondo “estoy obligado a hacerla yo mismo”, manifiesta.
El 4 de marzo, cuenta, que hizo un análisis foliar y de suelo llamado Plant tissue, que consiste en una evaluación del suelo con la planta, la idea es saber cómo están los niveles de nutrientes en la planta y como está la disponibilidad de éstos a nivel del suelo. “Así, nos dimos cuenta que algunos nutrientes faltaron en la planta a pesar de que estaban en el suelo, esto nos da la señal de que habría que agregar más cantidad al suelo de esos nutrientes para que la planta los pueda absorber, esto que digo es instintivo, es nueva información que nos permite la agricultura moderna y que hay que aprender a interpretar”, señaló con entusiasmo.
Respecto de los herbicidas, dijo que se aplicaron los pre emergentes y luego cuando tenía 4 hojas verdaderas se usó un insecticida y un bioestimulante “que siempre ocupamos en los cultivos, porque anda muy bien para el crecimiento de las plantas y sirve para los momentos de estrés como una sequía” y al parecer es una tecnología que se arraiga en La Chacra por los buenos resultados.

Pero este cultivo que hoy vemos en plena cosecha, cuya altura en parte supera los 3 metros, tiene una historia económica que no se debe ocultar.
Mauricio, cuenta que el año fue bastante difícil porque hubo lluvias fuertes y períodos secos muy manifiestos que favorecían mucho el desarrollo de malezas, de modo que tuvieron que hacer dos controles y uno más sobre insectos, con productos sistémicos porque tienen un período mayor de control sobre las plagas, cerca de 20 días de control, indicó.
La cifras de la inversión hasta la cosecha fueron aproximadamente de $1,4 millones por hectárea comenta, que es lo más frecuente, sin embargo, acá se apuesta a los rendimientos. Porque cuando el cultivo tiene altos rendimientos, esto vale la pena. Años anteriores hemos conseguido valores entre 60 y 70 pesos por kilo de MS. Ahora vamos a ver como nos va, por el momento, esta variedad está rindiendo 65 toneladas de materia verde por hectárea y calculamos un 35% aproximadamente de MS, como consecuencia de la helada, esto es no es lo ideal, porque la calidad del silo es menor, pero nunca tanto.
Maíz&lechería
Sin duda que este cultivo se ha transformado en algo muy importante para la producción de leche en La Chacra, “ha sido un segundo piso para el campo, porque nos ha permitido obtener altos rendimientos en poca superficie, cosa que no podríamos lograr con las praderas. Hoy con este cultivo estamos consiguiendo aproximadamente desde 18 hasta 22 toneladas de MS por hectárea, contra 14 en praderas, según estudios realizados por INIA Remehue en este predio pero todo esto debe ir de la mano con una buena eficiencia de utilización y un buen uso del pastoreo. Si bien hay que tener en cuenta los costos, porque la pradera bordea los $30 a $36 el kilo de MS. Lo importante es que es un alimento que se puede conservar para entregarlo a los animales en épocas cuando la pradera no produce, indicó.
Las cifras del maíz:
La Chacra | Bellavista | |
superficie | 20 há | 25 há |
Materia Verde | 61 ton | 58 ton |
Materia Seca | 35% | 32% |
Variedad | Tuniche 9005 y 8070 | +12H Maissadour |
Costo siembra total/há | $1.400.000 más iva |
Entonces si nos vamos a ver lo que sucede en el rebaño, encontramos que hoy el fundo cuenta con 315 vacas en ordeña (hace 7 años esta masa era el objetivo del padre como masa total), la lechería se maneja en 90 hectáreas, siendo la superficie total de 115 Há y las restantes son de bosques, más dos arriendos de 60 y 120 há útiles cada uno de ellos, utilizados para la crianza y producción de forraje.
La idea ahora de la nueva “genética” Martínez, es llegar a 500 vacas en ordeña y para eso deben salir a sembrar el maíz a campos de arriendo y dejar La Chacra solo para praderas de alta calidad y la producción de leche.

Se declara un fanático del pasto y del sistema pastoril porque es muy barato, sin embargo, cuando se quiere crecer y se tiene poca superficie, entonces estos cultivos suplementarios de alto rendimiento tienen mucho que decir, porque ayudan a producir cantidades grandes de alimento, sin embargo, creo que hay que apostar a cierto grado de estacionalidad de los partos según la curva de producción de las praderas de cada campo en particular, algo más concentrado en primavera y menos partos en otoño-invierno, de manera de optimizar el uso de la pradera en primavera afirma Mauricio.
De todas formas, a pesar de que en rigor el sistema pastoril enfrenta seis meses del año con importantes limitaciones cuando no se tiene riego y debido a las condiciones invernales, tres de invierno por frío y lluvia y tres de sequía en verano, para este joven exponente, el sistema pastoril sigue siendo la mejor alternativa, “para eso están estos cultivos suplementarios de alto rendimiento”, reafirma defendiendo su postura y dejando claro que el costo de la MS de la pradera es el 50% del costo del maíz, 30 pesos contra 60 pesos, y confiesa que “todos nos engañamos porque ese costo del maíz es puesto en el silo y a eso hay que agregar el costo del silo de maíz puesto en la boca de la vaca”, sincera Martínez, señalando que en el caso de la pradera, “la vaca hace la cosecha directa”.